Violencia Intrafamiliar

A través de la historia en Colombia, se ha podido percibir una característica especial en la conducta de las personas, donde por medio de la fuerza física o psicológica se pretende lograr un objetivo hacia otra persona. Esta conducta se conoce como violencia y según Sanmartín Esplugues, 2002; 2004; 2006. La violencia es agresividad alterada, principalmente, por diversos tipos de factores (en particular, socioculturales) que le quitan el carácter indeliberado y la vuelven una conducta intencional y dañina; la violencia tiene muchas formas y maneras de expresarse, entre algunas están, según el portal Psicología y mente de la Universidad de Barcelona ,la violencia colectiva, económica, religiosa, cultural, ciberbullyng y la violencia intrafamiliar, la cual se abordará en este apartado, teniendo en cuenta que este tipo de violencia es la que afecta en gran medida la parte socio afectiva del ser humano.
La violencia intrafamiliar según GUTIERREZ M. (2003) es “Toda acción u omisión protagonizada por uno o varios miembros de la familia, a otros parientes infringiendo daño físico, psicoemocional, sexual, económico o social”; estas conductas al interior de los núcleos familiares han ido afectando la conducta del sujeto en otros aspectos sociales, como el laboral y el ciudadano esto se da, como lo indica el documento de Sociedades Humanas y su Sentido de lo Integrativo (Politécnico Gran Colombiano cartilla 2 - pág. 2) por el hecho de que el ser humano es un ser que desde su nacimiento a pertenecido a un grupo social (la familia), y luego sigue perteneciendo a diferentes organizaciones a lo largo de su vida.
Se hace necesario precisar el concepto de familia, concepto que según la corte constitucional es “Aquella comunidad de personas emparentadas entre sí por vínculos naturales o jurídicos, que funda su existencia en el amor, el respeto y la solidaridad, y que se caracteriza por la unidad de vida o de destino que liga íntimamente a sus integrantes más próximos”, este concepto ha trascendido mucho más ,incluyendo también las relaciones entre individuos que conviven y que no tienen vínculos consanguíneos ni legales. Un ejemplo que se puede dar y que pasa desapercibido, es el de la empleada doméstica, una persona que, aunque no lo creamos hace parte del núcleo familiar, ella convive con la familia a diario, orienta en la enseñanza que necesitan los niños (a) en el hogar, les da el afecto que muchas veces los padres por falta de tiempo, por violencia innecesaria, o por falta de dedicación no lo hacen.
La familia es la encargada de enseñarle a los niños (a) como subsistir en el mundo, es la principal responsable de las bases sociales de los menores, y de las acciones buenas y malas que cometan, no obstante la familia es la mejor escuela, la mejor secundaria, y la mejor universidad que hay, allí es donde aprendemos a expresar nuestras ideas, a socializar y a saber tratar a las personas, donde al interactuar con el entorno es donde demostramos lo que aprendimos en familia; pero que pasa cuando en un núcleo familiar , hay agresiones entre los padres, de los padres a los hijos, odio y envidia entre hermanos , ¿ Qué podemos esperar de un menor que crece  soportando , percibiendo y conviviendo con ese maltrato?.
Lo que se recibe la mayoría de veces de parte de estos menores es resentimiento con la sociedad, con sus padres y con el resto de su familia. Así cuando son adultos son el reflejo del núcleo familiar donde crecieron y por eso las situaciones de violencia intrafamiliar que se viven al interior de las familias son vistas con normalidad, ya que los implicados están acostumbrados y es normal para ellos que se impartan estos tratos, lo que hace que este demonio del hogar, viva de generación en generación.
Algo que reafirma el documento investigativo de Transmisión intergeneracional de la violencia intrafamiliar: evidencia para las familias colombianas, hecho por la economista Luz Magdalena Salas Bahamón , donde según los estudios y pruebas realizadas “se encontró que la violencia intrafamiliar se transmite de generación en generación por aprendizaje – experiencias vividas en el hogar de origen…” , tenemos entonces una de las causas principales del porqué esta problemática aumenta sin detenerse, ayudada de lo difícil que se hace detectarla; como lo dice su nombre “violencia intrafamiliar”, es algo que solo ocurre dentro de un núcleo familiar, lo cual la hace bastante íntima pero que aún estando en esta dificultad en Colombia se puede visualizar en un alto porcentaje.
Según datos encontrados en el Periódico El Tiempo en Colombia:

Durante el año 2016 se presentaron 99.805 denuncias por violencia intrafamiliar, el 80,6 por ciento de ellas corresponde a mujeres víctimas y el 19,4 por ciento a hombres. Los menores de edad representaron el 6 por ciento y los adultos mayores, el 3,2 por ciento.
De acuerdo con las cifras de la Fiscalía la mayoría de ellas ocurrieron en la residencia de las víctimas, y el 40,5 por ciento de las agresiones suceden entre esposos y parejas sentimentales, le siguen las exparejas (con el 17,3 por ciento), como responsables de las agresiones están los hijos, con 5,6 por ciento; los padres, con 4,7 por ciento, y finalmente las madres, con 3,2 por ciento. 
Las anteriores cifras muestran la realidad en los hogares colombianos en donde cada miembro se ve afectado, desde niños hasta adultos mayores, este flagelo ataca directamente la sana convivencia y la salud mental de los diferentes tipos de población.

Es valioso también conocer, cómo la violencia intrafamiliar contra las mujeres se lleva el índice más alto , la cual no se acaba y sigue creciendo, la periodista Andrea Morante, en la Revista Bocas, muestra como el apoyo y la protección hacia las víctimas se torna cotidiano, mostrando una Colombia inhumana, que no muestra ningún sentimiento de compasión, frente a los temas que se presentan a diario en el país, es por esta razón, que se organizan campañas para visibilizar la violencia de género en nuestras familias, con el fin de proteger a las mujeres y castigar de manera radical los casos de maltrato.


El rechazo a la violencia basada en el género se expresa a través de marchas en todo el mundo. Foto: Archivo EL TIEMPO.

Así mismo, se  presentan testimonios de figuras públicas que fueron agredidas en el pasado y que en la actualidad dan prueba de vida, promoviendo  programas para prevenir la violencia contra la mujer, entre ellas tenemos la periodista Jineth Bedoya, quien fue agredida sexualmente, secuestrada y torturada, cuando cumplía con su trabajo en la Cárcel Modelo, en el año 2000, impulso una campaña llamada “ No es hora de callar”  partiendo  desde su historia, la cual ayudó a muchas mujeres, a denunciar los abusos de los que han sido víctimas.
Este programa contribuyó de alguna manera a darles voz a quienes aún no habían podido hablar, ni encontrar justicia, atestiguando que en Colombia son muchas los temas de violencia de género, violencia sexual, violencia familiar, que por vergüenza al qué dirán no revelan o por miedo al hombre agresor sea esposo, padre, hermano u otro familiar o conocido, callan por muchos años, terminando muchas veces con el suicidio.


 También es importante exponer, casos como el de la actriz Johanna Fadul, Aura Cristina Geithner y la presentadora Mónica Fonseca, las cual relataron a los medios, las aterradoras experiencias que vivieron con sus parejas, los maltratos físicos a las que fueron expuestas y el dolor emocional que causo, miedo e incertidumbre en la vida de cada una de ellas. Seguidamente expresan que su doloroso pasado quedo atrás y que en estos momentos se encuentran gozando de su tranquilidad, felicidad y nueva vida.
Es importante sensibilizarnos frente al maltrato que sufre la mujer colombiana, que las convierte en víctimas de maltrato intrafamiliar, informarnos es la mejor manera de hacerlo, para prestar la ayuda cuando se requiera, reconocer las señales y lo que se debe hacer en cada caso que se presente.

BIBLIOGRAFÍA:
ELTIEMPO.COM. (2017). La cuota del Estado contra los feminicidios / Opinión Recuperado de .http://www.eltiempo.com/justicia/delitos/la-cuota-del-estado-en-casos-de-feminicidio-jineth-bedoya-78214
REVISTA BOCAS, EDICIÓN 62 – (2017). Carta abierta a las mujeres maltratadas (o que podrían llegar a serlo) Recuperado de. http://www.eltiempo.com/bocas/carta-abierta-a-las-mujeres-maltratadas-abuso-de-pareja-violencia-de-genero-80338
Entretenimiento Pulzo. (2017). Johanna Fadul y otras famosas recuerdan maltrato físico del que fueron víctimas Recuperado de. http://www.pulzo.com/entretenimiento/actrices-famosas-colombianas-victimas-maltrato-sus-parejas-fotos/PP192725
DocumentoCEDE. (2005). Transmisión intergeneracional de la violencia intrafamiliar: Evidencia para las familias colombianas. Recuperado de https://core.ac.uk/download/pdf/6517051.pdf

Centrodeestudiosfilósoficos,políticosysociales,VicenteLombardoToledo.(2015). Conceptos y tipos de violencia. Recuperado de http://www.centrolombardo.edu.mx/concepto-y-tipos-de-violencia/





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